Lanza al mar tus penas.

Es cierto que la vida 
fue severa con ella, 
pero tu hiciste 
que soñara y sonriera. 

Se que nada placentera 
fue su vida en la tierra 
mas, en el paraíso 
hay un lugar para ella. 

Y en esa morada eterna 
ya olvido su tristeza 
mas, siempre recuerda 
que fuiste tan tierna. 

Y allá  en la eternidad 
te bendice y te vela 
porque la adoraste 
porque fuiste buena. 

Ya no anides pues, 
en el alma tus penas, 
lánzala al mar 
o entiérrala en la arena. 

Maestro.

Enseñas que nuestra escuela 
es como es segundo hogar, 
hablas de las buenas nueva 
de transformación curricular. 

Enseña sobre acto de habla, 
producir e investigar, 
enseñas asta que puedas 
voz y mano levantar. 

Que diez mas vente son treinta 
menos quince la mitad, enseña 
que significa la palabra libertad. 

Hablas de la bella obra 
que hace la araña al hilar, 
de que hoy no hay montaña 
imposible de escalar. 

¡Oye! y de cuidar las aves 
también de reforestar, de 
que amor y justicia es el 
mas rico manjar. 

Espera.

Espera, ¿no ves 
que sera primavera? 
Espera, que pronto sera 
luna llena. 

Espera, que abra sol 
aunque ahora truena 
espera, que se vistan de 
luz las tinieblas. 

Espera que florezca la 
pradera espera, no de 
la espalda a tu tierra.  

Espera, 
que ninguna pena 
es eterna. 

¡Espera, espera! 
que si te vas, un 
corazón se quiebra.